El aislamiento térmico con lámina tipo teja debe realizarse sin improvisar ni gastar en soluciones que no funcionan, con la finalidad de evitar realmente interiores calurosos. Es por ello que en esta guía te explicamos con criterio técnico qué sí ayuda a reducir el calor interior y qué no, cómo influye el tipo de lámina y qué combinaciones de aislante + ventilación + sellado realmente funcionan para lograr confort térmico y eficiencia en proyectos residenciales, comerciales, públicos e incluso en algunos industriales ligeros.
La lámina tipo teja NO aísla por sí sola
Primero, lo esencial: la lámina tipo teja por sí sola no es un aislante térmico. Puede ser metálica o plástica y, aunque algunos acabados reflejan mejor el sol, la realidad es que la reducción real de temperatura interior depende del sistema completo, no solo del material visible. Al respecto, toma en cuenta las variables reales que determinan la eficiencia térmica en techos, mismas que te compartimos a continuación:

Factores climáticos y técnicos que determinan el rendimiento térmico
Una cubierta no falla por “mala” o por “buena”. Muchas veces falla porque no fue pensada para el ambiente y el uso real del inmueble. En este sentido, es relevante elegir lámina tipo teja por las propiedades del material y el clima, aparte de contemplar los factores que más cambian el desempeño térmico en techos configurados con dicha categoría de productos:
Radiación solar: no es lo mismo calor que carga térmica
En zonas con sol intenso (centro y norte del país, o sitios con pocas sombras alrededor), el techo recibe radiación directa durante horas. Eso genera:
- Temperatura superficial alta
- Calor radiante hacia el interior
- Mayor dilatación, especialmente en materiales plásticos como Plastiteja y Ultrateja
Punto técnico clave: los colores claros y acabados con mayor reflectancia ayudan a bajar la temperatura superficial, pero no sustituyen un aislante.
Humedad y lluvias frecuentes: calor + vapor = confort perdido
En climas húmedos, el problema no es solo el calor: es la mezcla de calor con humedad atrapada en cubiertas plásticas o metálicas como las de Galvateja, lo que puede provocar:
- Sensación térmica más alta
- Condensación bajo cubierta (si hay mala ventilación)
- Manchas, moho o corrosión en fijaciones y estructura secundaria
Aquí no basta con aislante: se necesita ventilación real y sellado correcto.

Viento y succión: posibles levantamientos de cubierta
En techos ligeros, el viento no solo empuja: también genera succión. Si el sistema tiene mala fijación o remates deficientes:
- Se aflojan tornillos
- Se generan vibraciones
- Se abren traslapes e ingresa agua
- Se rompe el aislamiento por filtración o por movimiento
En zonas con viento constante, el confort térmico no se logra solo con aislante, sino con rigidez, fijación y remates bien instalados.
Salinidad: el clima costero castiga más de lo que parece
En ambientes marinos, la salinidad acelera el desgaste de metales y herrajes. Esto impacta indirectamente el confort térmico, ya que:
- Aumenta el mantenimiento
- Se deteriora el sellado
- Se generan filtraciones y humedad atrapada
En este contexto, el sistema debe pensarse con base en la durabilidad, no solo con respecto a disminuir el calor.
Soluciones prácticas para mejorar el aislamiento térmico
¿Cómo reducir calor en un techo? Muchos proyectos NO necesitan lo más caro, sino lo correcto de acuerdo a la aplicación específica. En este sentido, ahora te compartimos una tabla comparativa donde puedes observar qué sistema térmico es el idóneo para tu obra a partir de la necesidad real del proyecto.
| Sistema térmico según necesidad real | |||
|---|---|---|---|
| Necesidad | Solución recomendada | Qué mejora | Dóonde conviene |
| Básica (mejorar sin transformar el sistema) | Aislante termoacústico reflectivo + sellado en puntos críticos | Reduce radiación térmica y mejora confort percibido | Vivienda, terrazas, techos habitables ligeros |
| Intermedia (control térmico serio + menos ruido) | Aislante + cámara de aire funcional + ventilación en cumbrera | Reduce calor + evita acumulación de aire caliente bajo cubierta | Comercios, restaurantes, espacios semi-habitados |
| Alto desempeño (control térmico real) | Poliuretano proyectado + ventilación + sellado reforzado | Baja temperatura interior de forma más notable y estable | Construcciones ligeras, almacenes, zonas con calor fuerte |
Aislantes complementarios
Los aislantes complementarios marcan la diferencia entre un techo que solo cubre y uno que realmente mejora el confort, reduce el consumo energético y prolonga la vida útil de la cubierta. Enseguida te presentamos los más empleados.
Aislante termoacústico bajo cubierta: la solución más usada en obra
La manta o colchoneta termoacústica con aluminio (foil) es la opción más común de aislante para lámina tipo teja, dado que:
- Se instala rápido
- Es ligera
- Mejora confort térmico y acústico
- Suele tener un costo-beneficio razonable
No obstante, solo funciona bien si:
- Se respeta cámara de aire (si aplica)
- Se instala sin puentes térmicos “abiertos”
- Se sellan traslapes y remates para evitar humedad atrapada

Poliuretano proyectado: rendimiento real
Esta solución se usa cuando el objetivo es bajar la carga térmica al interior de forma más estable. En cuanto a ventajas reales se encuentran:
- Crear una capa continua
- Reducir puentes térmicos
- Mejorar confort en climas severos
Consideración profesional:
- Requiere aplicador especializado
- Hay que cuidar ventilación: si no, puedes generar acumulación de calor en otras zonas
Ventilación: el error que más cuesta
En cubiertas tipo teja, muchas fallas térmicas no se deben al material ni al aislante, sino a algo más básico: el techo no respira. El aire caliente sube y, si no tiene salida, se queda atrapado bajo la cubierta, elevando la temperatura interior. Al respecto, considera estas soluciones funcionales según el proyecto:
- Cumbrera ventilada
- Rejillas perimetrales (entrada de aire)
- Extractores eólicos (si aplica por diseño)
- Ventilación pasiva correctamente calculada

¿Qué lámina tipo teja conviene si tu prioridad es el confort térmico?
Al margen de soluciones con aislante termoacústico integrado como la teja térmica, es importante aclarar que la lámina tipo teja tiene distintos beneficios puesto que no es un solo producto; puede ser metálica o plástica, y cada una se comporta distinto frente al calor, la dilatación y el mantenimiento. En este sentido, a continuación te explicamos cuál es más conveniente para tu obra.
Galvateja: estabilidad y rigidez para climas demandantes
En proyectos donde el clima castiga por viento, lluvia constante o exposición solar fuerte, una solución metálica como la lámina Galvateja suele dar mayor estabilidad estructural.
Cuando conviene:
- Techos expuestos a viento y lluvia considerables
- Obras donde se busca rigidez + estética tipo teja
- Proyectos donde el control de movimientos por dilatación es importante
Tip técnico: el acero suele tener un comportamiento más estable que algunos plásticos en dilatación, siempre que el sistema esté bien instalado.

Ultrateja: ligereza y practicidad con criterio térmico
La Ultrateja es una de las láminas de PVC que puede ser muy útil en contextos como los siguientes:
- Viviendas
- Terrazas
- Ampliaciones ligeras
- Cubiertas residenciales estéticas
No obstante, para lograr un confort térmico más elevado que el que proporciona por sí misma, además de una correcta instalación de lámina tipo teja (holguras, fijación, sellado), se recomienda complementarla con aislante y ventilación si el clima es caluroso.

DESCARGA LA FICHA TÉCNICA DE ULTRATEJA PARA ENCONTRAR TODAS SUS ESPECIFICACIONES PARA TUS OBRAS
Plastiteja: ligereza máxima para cubiertas secundarias
La lámina Plastiteja es una opción de polietileno de baja densidad, práctica cuando:
- La estructura es ligera
- El techo es decorativo o de uso secundario
- El clima no es extremo
En climas muy calurosos o con radiación fuerte:
- Hay que cuidar dilatación
- Se recomienda holgura + ventilación y, si aplica, protección térmica

Errores comunes que estropean el confort térmico
En ciertas circunstancias, el material de cubierta o su calidad no son lo que afecta el confort térmico de una edificación. Al respecto, ahora te compartimos los errores más frecuentes que repercuten en el mismo:
- Instalar sin cámara de aire o sin ventilación real: el techo acumula aire caliente y el aislante no es lo suficientemente útil.
- No sellar correctamente traslapes y remates: esto causa filtraciones, humedad atrapada y pérdida de desempeño térmico y estructural.
- Tornillería inadecuada o mal instalada: piezas sin arandela adecuada o apretados de más generan:
- deformaciones
- microfiltraciones
- fallas prematuras
- Elegir color o acabado sin pensar en exposición solar: no es lo mismo un techo con alta radiación solar directa que uno sombreado por árboles o muros colindantes.
Como te has podido dar cuenta, mejorar el aislamiento térmico con lámina tipo teja se trata de construir un sistema completo que controle radiación, reduzca calor acumulado y mantenga sellado y ventilación funcionales. Cuando esa combinación se hace bien, una cubierta tipo teja puede ofrecer confort interior real, vida útil prolongada y menos costos.
Si estás por instalar Lámina Tipo Teja o necesitas remodelar una cubierta que se calienta demasiado, llama al 55 5888 2185 o ingresa a Aceros Torices para solicitar una cotización y tu pedido cuanto antes. Asimismo, te invitamos a seguirnos en redes sociales, Facebook, Instagram y LinkedIn, donde compartimos noticias, consejos técnicos y tendencias del sector acerero. También sigue explorando nuestro blog y suscríbete al canal de YouTube para encontrar más información técnica sobre materiales, normativas y procesos de construcción para el desarrollo óptimo de tus proyectos.



